Explotación responsable de los minerales de transición

El mundo necesita detener la quema de combustibles fósiles. El cambio climático ya está sucediendo y, para evitar los peores impactos, debemos acelerar la transición hacia una energía más limpia y segura. Al moverse hacia las energías renovables, el mundo cambiará su dependencia de un grupo de recursos naturales a otro.

Dependeremos de un conjunto de minerales tales como el cobalto, el litio, el níquel y el cobre, necesarios para producir, transportar, almacenar y usar la electricidad generada por fuentes más limpias. Trabajamos para garantizar que el incipiente mercado de minerales de transición esté bien regulado, sea transparente y equitativo, y no replique la explotación ni las injusticias del pasado.

explotacion-responsable-de-los-minerales-de-transicion

Conoce más

Se estima que será necesario incrementar hasta seis veces la producción de minerales de transición para producir, transportar, almacenar y usar la electricidad generada por fuentes más limpias, como el viento, el agua y el sol.

Pero la extracción de minerales ya está asediada por la corrupción y la opacidad y la minería se realiza a menudo con un gran coste para la salud y los medios de vida de la población local. Las investigaciones indican que las mujeres y las niñas, los pueblos originarios y las y los defensores del medio ambiente se ven afectados de manera desproporcionada por la minería. Las comunidades locales suelen quedar excluidas de la toma de decisiones y reciben pocos beneficios de la extracción. Asimismo, el sector causa daños al medio ambiente y contribuye de manera significativa al cambio climático.

La feroz competencia, la demanda y la búsqueda de beneficios de la fiebre de los minerales de transición aumentarán la presión sobre los países productores para que «aceleren» la concesión de licencias y permitan la minería en zonas sensibles y de alto riesgo. Esto hace que el proceso quede a merced de la corrupción y empeore la situación de los derechos humanos y los abusos medioambientales, en particular la contaminación del agua y de la tierra, afectando gravemente la salud de las y los trabajadores y de las poblaciones aledañas.

La extracción de minerales de transición, que se ve empañada por la mala gobernanza, la corrupción, el consumo excesivo y el poco cuidado por las personas y el planeta, solo conseguirá retrasar la acción climática.

Las organizaciones miembro de PLQP trabajan para garantizar que el incipiente mercado de minerales de transición esté bien regulado y sea transparente, justo y equitativo. Para ello, desarrollan acciones de incidencia en favor de un esfuerzo coordinado que transforme la manera en que se extraen y consumen los minerales, dando prioridad a aquellas soluciones que reducen nuestra dependencia de la minería.